domingo, 9 de octubre de 2016

Carta nunca entregada (Borrador)

Yo tenía diez años cuando tú tenías veinte y ninguno sabía de la existencia del otro, solo éramos niños... Al menos yo lo era: Mientras leía, imaginaba ser un jinete de dragón y tú empezabas a ser un joven descubriendo un mundo cruel.

Me acercaba a los diecisiete años cuando de repente noté que ya no era el niño que solía: Tenía un nuevo rol que no sabía interpretar. Todo parecía un nuevo amanecer, fue entonces cuando te conocí. Las cosas nuevas de la vida son simples y sencillas, pero son las mejores.

Sé que las caras pueden engañar; Pero me percaté de una luz en ti. Con el tiempo fuimos amigos y mientras hablamos no dijimos la mitad de las cosas que queríamos expresar. Tus ojos irradiaban ternura: Me veías como un niño a tu lado a pesar de que no... De acuerdo, sí me llevas muchos años y aún así, eso para mí era suficiente.

No sé a qué aspiro, así que no me preguntes, porque todavía estoy tratando de averiguarlo. Me considero afortunado en la actualidad: Tengo el sol y estoy vivo ¿Podrías decirme que más necesito? El mañana es un secreto; Sin embargo está bien. Seré valiente y daré un paso al frente porque de ti aprendí que la vida sigue quieras o no.

Bueno, sí hay algo que pido en realidad, ¿Por qué la gente siempre se va? Creo que tú y yo deberíamos permanecer siempre. Aún tengo muchas cosas que decirte; Más contra mi voluntad, tendrán que esperar. Creí que ya había visto muchas cosas y cuando vi tu forma de brillar fui aún más feliz.

Hay algo en la forma en que luce la calle cuando ha parado de llover. Ellos quieren apagar las luces del camino. Aquí lo complicado es que ahora ya no eres tampoco un chiquillo: Eres un muchacho siguiendo la vida como vale, ¡No hay algo que pueda destruir la esperanza de ese chico al que admiro! Estás aquí, a solo un paso de terminar una de tus metas y te mantienes en guardia. Cada golpe forma una cicatriz. Nunca pensaron que llegarías tan lejos... ¡No vieron que tienes algo que ellos no!

Cuando regreses al lugar que llamas hogar, toma una ligera pausa y camina hacia las puertas. Dile «Hola» a tus amigos, a esos que no has visto en un par de años. Sabes de verdad que eres diferente y por esto no te apartarles cuando te vean mal. Tú harás cosas más grandes que salir con una chica «Play Boy»

Cada vez tenemos en mente sueños más grandes, solo debemos ser quienes se supones que seamos. Si nos esforzamos por lo bueno (como todos deberían), las cosas irán bien y las gotas en nuestros rostros serán de felicidad.

Tal vez solo somos un par de chicos en una misión... Aún así estamos preparados para lo que venga.

Por esto y más no quiero llorar por ti. Admito que me duele demasiado que te vayas: No hay muchas personas ahí para mí. Imagino que uno de los dos sorprenderá al otro con cartas, llamadas o visitas inesperadas. Luego llegará la cruel visión del tiempo: Tu cabello será plateado y yo perderé el mío.

Yo tendré setenta y seis años y tú tendrás ochenta y seis. Puede que ya no nos vemos ((y no por la disminuida visión), aunque tengo la seguridad de que eternamente tus ojos tendrán ese mismo brillo que veo hoy. Siempre estaré admirando una parte de ti, pase lo que pase.

Me despido, amigo mío. Te he pedido abrir esta carta en el avión por obvias razones.

–Marco.